
La filosofia de dejar que las cosas fluyan no sólo es útil ante las decisiones, sino tambien cuando nos enfretamos a problemas o situaciones que no se presentan como esperabamos.
Cuando experimentamos un cambio inesperado, es normal que nos quedemos descolocados, sin saber que hacer.
También puede pasar lo mismo con los sentimientos, a veces deseamos estar con alguien, pero nos sentimos imposibilitados de hacerlo.
Ante lo acontecido puedes resistir o puedes aceptar. A veces hay que intervenir, pero otras no puedes hacer nada, y tenemos que sentarnos a esperar...
Aferrarse a aquello que se opone al cambio, puede ocasionar mucho dolor, todo tiene un sentido, aunque en el momento no lo podamos ver.

















2 comentarios:
Aferrarse a algo y sufrir por ello parece algo humano.Nos acordamos de la teoría, pero cuando nos pasa resistimos y claro en el menor de los casos sufrimos.
Debería ser algo natural el fluir.
Muy buen post me ha gustado.
BESOS
Siempe debemos estar preparados para saber recibir y afrontar lo inesperado. Esto también es parte de un buen manejo de las emociones. Fluir como el agua del río.
Besitos Amanda
Publicar un comentario