
Es cierto, a veces los quehaceres apurados de la vida cotidiana y los conflictos que cargamos nos consumen.
Mantener un cierto control sobre las emociones es importante para la estabilidad personal y las relaciones con los demás. El equilibrio consiste en ser capaz de emocionarse, sabiendo qué se siente, sin permitir que las emociones gobiernen nuestra vida.
Muchas veces sentimos una necesidad enorme de contar algo a otra persona, lo cual nada más es que repetirnos la historia a nosotros mismos, a fin de comprender lo que de hecho está sucediendo, o incluso para percibir algo relevante o esencial que estaba fuera de nuestro alcance.
Demostraré siempre sinceridad a través de la nobleza de mis juicios, como también demostrando la dignidad de mis sentimientos y la bondad de mis actos, por ello hay que ser prudente siempre, no comprometerse a la ligera, si alguna vez decides hacer una promesa a alguién cúmplela, aunque tengas que obrar en contra de tus propios intereses.
Sentirse bien es una tarea que requiere entrenamiento.

















1 comentario:
Ciertamente es muy difícil lograr el equilibrio entre todas las actividades que debemos desarrollar al cabo del día. Es cuestión de práctica y de mucha fuerza de voluntad...
Besitos Amanda
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