
Lenta, muy lentamente se deshizo el encanto.
(Irremisiblemente tenía que pasar)
No hubo mueca en los labios ni hubo en los ojos llanto
ni siquiera hubo un hondo deseo de llorar...
Vagos presentimientos que se hacían verdades
verdades tristes pero, que ya eran conocidas.
Yo tuve el desaliento del que ve soledades
que harán que se despierte la honda pena dormida.
Pablo Neruda

















1 comentario:
Hola Amanda:
Un triste poema de un genio de las letras
Un placer volver a leerlo
Te dejo besos por aquí
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