La verdadera vida siempre pasa de lo conocido a lo desconocido, y la línea que los separa es, en definitiva, la inseguridad. En el momento en que cruzas la frontera, te sientes inseguro. Estás harto de lo seguro, lo familiar; empiezas a entumecerte. Lo inseguro, lo desconocido y lo inexplorado hacen que te sientas extático, magnífico y que vuelvas a ser un niño – de nuevo aquellos ojos fascinados y aquél corazón capaz de sentir admiración por las cosas.
22 de septiembre de 2011
DE LO CONOCIDO A LO DESCONOCIDO
La verdadera vida siempre pasa de lo conocido a lo desconocido, y la línea que los separa es, en definitiva, la inseguridad. En el momento en que cruzas la frontera, te sientes inseguro. Estás harto de lo seguro, lo familiar; empiezas a entumecerte. Lo inseguro, lo desconocido y lo inexplorado hacen que te sientas extático, magnífico y que vuelvas a ser un niño – de nuevo aquellos ojos fascinados y aquél corazón capaz de sentir admiración por las cosas.
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1 comentario:
Cuánta cerdad encierra este texto. Maravillosa entrada, muy sabia. ¡Felicitaciones! Un abrazo.
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