25 de agosto de 2011

DE REPENTE UN DIA...

La depresión, estado común en toda la población en estos días de crisis mundial, es un estado emocional nada fácil de sobrellevar. Cuando aparece en sus fases leves o medias, uno aún guarda confianza para salir del pozo; sin embargo, cuando la depresión ataca con todas sus fuerzas los problemas comienzan a acontecer.


Sleeping Angel Glitter GraphicsDe repente un día cualquiera,

uno se despierta, sin deseos de levantarse de la cama, los ojos le pesan y las sábanas son el refugio perfecto. Pero inevitablemente hay que salir, levantarse, y hacer al desayuno. Es un asunto complicado si no hay voluntad para nada, pero lo dejamos pasar como si nada grave estuviera ocurriendo, simplemente no era un buen día.

Sin embargo, otro día se repite la misma historia, pero los síntomas se acentúan, hay una angustia inexplicable y cualquier motivo, por insignificante que sea, es causal de llanto. Ese sentimiento se acrecienta y se hace más fuerte, cada vez se produce con mayor frecuencia y se convierte en una prensa que impide el flujo normal de la respiración. En ese momento todo es color de hormiga y nadie es buena compañía, el apetito disminuye o por el contrario, es insaciable, ambos extremos son un indicio de que las cosas no marchan bien.

Salir a la calle no es la mejor opción, por lo tanto, queda descartada. Las náuseas, dolores de cabeza y el dolor del alma impiden que se realicen a cabalidad las tareas de la vida cotidiana. Sólo pensamientos negativos recorren la mente y la debilidad crece cada vez más. Desde un tiempo atrás la familia y los amigos quedaron a un lado y la soledad es la única compañera. Paradójicamente, en ese estado no se puede convivir consigo mismo y los demás son los culpables de esta desgracia.

Se produce un grito desgarrador pidiendo ayuda, advirtiendo que el dolor del alma es intolerable y por lo tanto, perjudicial para la integridad del ser humano. Esta enfermedad mental, cuyos síntomas son dolorosos, es la comúnmente llamada depresión. Muchas personas la padecen, pero pocas piden ayuda. Seguramente en algunos casos hay motivos concretos que llevan a alguien a tanto sufrimiento, en otro no los hay, es la misma persona que tiene su autoestima tan baja y su dolor tan grande que magnifica todo, que tiene miedo, se siente incapaz de ser querida por alguien, y la vez, según ella, es incomprendida por todos.

Hay que saber también que hay varios estados depresivos, varios tipos de depresión, que no a todos les sucede lo mismo y de la misma manera, pero hay patrones comunes, ya que con la depresión se pierde la capacidad para alegrarse y sentir placer por las situaciones cotidianas de la vida. Si pierde la capacidad de hacer proyectos, de planificar un futuro, de sociabilizar, se pierde la voluntad, de ´hacer´. La depresión es un pozo, se va haciendo cada vez más profundo, por eso hay que hacer hasta lo imposible por salir.

Dicen que pedir ayuda, hablar, demostrar los sentimientos, sacar a la luz las preocupaciones, angustias y miedos. La ayuda profesional es importantísima, porque le permite ver al paciente lo que sucede desde otro perspectiva, descubrir el por qué y es una ayuda para encontrar una salida. Ayuda a encontrarse consigo mismo, para aprender a quererse, a valorarse, a respetarse y a mejorar la autoestima. No se buscan culpas ni culpables, se ven las responsabilidades.

Pero la persona depresiva no es la única que sufre, también lo hace la familia y los amigos. Los estados depresivos no se pueden manejar sólo con la voluntad, dado que hay tantas negaciones en el paciente que los reproches, las culpas, los miedos, los sentimientos negativos son muchos y a su vez son producto de una historia personal, de una situación actual, de las relaciones familiares e interpersonales.

El proceso no es mágico. La depresión es un círculo vicioso que contagia y aleja a quienes rodean al paciente.

El dolor del alma es lo mas penoso que una persona puede sentir. Va mucho mas allá de sentir un dolor físico...Es sentirse morir en vida...es ver todo negro y no encontrar la salida a nada...es como estar encerrado en un calabozo sin luz.

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6 comentarios:

Paquita Pedros dijo...

Muy cierto texto cielo
el alama pesa mucho ymas cuando esta mal
un beso corazon

Gemma dijo...

hay enfermedades muy malas, pero esta, para mí, es una de las peores, el peor cáncer de nuestros días, ojalá tuviera una varita mágica para hacer que las lágrimas se convirtieran en sonrisas y que todos los que la padecen pudieran volver a recuperar la ilusión de vivir! gracias por compartirlo!! con tu permiso te sigo, saludos!

Mari Carmen dijo...

Estoy de acuerdo con todo el texto Amanda. Además, es como si la persona no pudiera salir de ese estado cielo, como si por más que lo intentase, no hubiese forma.
Gracias por la entrada Amanda.
Te quería comentar que me uno de nuevo al blog porque no puedo entrar con el perfil con el que me añadí, además de que ha desaparecido la foto y está en negro.
Un fortísimo abrazo cielo y gracias nuevamente.

J@ckie dijo...

Cuanta verdad!!! Lo se porque lo vivi. Ojala muchas personas en crisis pudieran agarrarse de lo unico que me dio valor y fuerzas en medio de mi dolor...JESUS!! Muy bonita entrada Amanda, Muchas gracias por compartirla. Bendiciones!

♥Alicia dijo...

Hola Amanda,
Siempre tengo presente en mis oraciones a las personas que estan sufriendo depresión. Son quienes más amor y comprensión necesitan.
Un besito.
Dios te bendiga.

Arwen Mtes dijo...

Qué buen texto, para hacer pensar, para que nos demos cuenta que a veces caemos en algo que lentamente nos va llevando a encerrarnos cada vez y no darnos cuenta de pedir ayuda.
Escuchar a los que están cerca para ver si nos necesitan.
Besitos