
El futuro es una palabra o un concepto que carece de sentido si no se asumen responsabilidades. Hasta que no empezamos a asumir responsabilidades, no nos cuestionamos el devenir, el futuro.
El miedo, que hace mella en todos nosotros cuando desconocemos qué va a suceder, es más patente cuando, además, se carece de experiencia previa. Cuando adquirimos nuestras primeras responsabilidades carecemos de la experiencia personal previa que nos pueda dar unas referencias sobre qué puede ocurrir, porque, además, las experiencias ajenas no nos son de utilidad.
Cuando alcanzamos la madurez y nos enfrentamos a retos en nuestra vida, intentamos echar mano de nuestro bagaje de experiencias para perderle el miedo al futuro. Sin embargo, ese miedo sigue avanzando hasta que la luz empieza a entrar en nuestra mente, la luz que viene dada por los primeros pasos que se dan en el camino del reto que tenemos planteado.
Lo queremos teñir, muchas veces, con la palabra prudencia que es el conocimiento de lo que puede ocurrir, Prudencia, en todo caso, no significa estar parado sino andar con atención para corregir sobre la marcha, de forma natural, los errores que podamos ir cometiendo.
Por el contrario, el miedo te impide andar, te impide avanzar. Es la puerta de entrada a la paranoia. El que tiene miedo ve enemigos por todas partes, ve dificultades en todos los pasos. No avanza, se estanca, entierra la moneda y no la hace fructificar.
Dentro de nosotros tenemos las respuestas para hallar la salida a cualquier situación que se nos presente, pero para ello debemos tener la objetividad suficiente como para poder poner por delante la experiencia de lo que hayamos vivido anteriormente, uniéndola a la escala de valores que tengamos implantada en nuestra personalidad. La síntesis será el paso que demos a continuación. Si a la experiencia previa le unimos nuestra escala de valores, nuestra filosofía de la vida, el resultado tiene que ser algo positivo.
El temor, además, es contagioso, se transmite, crea inseguridad alrededor. Los que conviven con gente temerosa terminan por tener miedo, simplemente porque se han creado una serie de pilares de inseguridad tremendamente quebradizos.

















1 comentario:
Hola que tal, ¿cómo te estás?, felicidades por el excelente blog que administra.
Quisiera poder contar con él en mis blogs, para que mis visitantes
puedan conocerlo, ya que sería de mucho interés para ellos.
Si está de acuerdo, por favor escríbame a manganimemaster@gmail.com
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