
Puede ser un momento de LIBERACIÓN, deja atrás alguna atadura que no te permite avanzar, un rencor que solo te hace mal a ti, una relación estéril, una creencia limitante. Tal vez precises perdonarte algo que te provoque culpa y no te permite acceder a la felicidad que mereces.
O necesites perdonar a alguien que sabes que no quiso hacerte daño, pero tomó una decisión equivocada en algún momento. Si estás lejos de alguien que quieres y por alguna razón no te has comunicado en los últimos tiempos...
Puede ser un buen momento si el orgullo o alguna otra razón te cegaron al tomar alguna resolución, o no te permitieron ver lo que realmente sucedía y sientes que estuviste mal, qué mejor oportunidad para reconocer que somos humanos, que todos nos equivocamos, y aunque intentemos hacer las cosas lo mejor posible, no podemos controlar todo lo que sucede… solo nuestras intenciones.
¿y si decides hacer eso que has estado posponiendo y te agradaría mucho llevar a cabo? Si te lo propones, seguramente que encontrarás el tiempo para hacerlo…

















2 comentarios:
Tienes toda la razón Amanda, a veces, demasiadas veces, la desidia es una mala consejera para realizar aquello que nos falta.
Un saludo
Muy ciertas tus palabras a veces es bueno reconocer que tienes que pedir perdon
un besazo corazon
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